Alquimia Sexual

por Gabriel Nieto, Escuela Taoísta del Sur

En la sociedad actual, es notable la falta de capacidad de desarrollar y cultivar de forma saludable nuestra sexualidad. Incluso el tema no se limita a el hecho de abordar (o evadir mejor dicho) el asunto como algo tabú, el ocultar deseos, el reprimir necesidades y demás falta de atención que detona a veces en insatisfacción e incluso depravación, sino a que todos estos temas son parte de la superficie de la cuestión: la genitalidad. Dicho enfoque, se pierde la vista del gran abanico de sensaciones y experiencias de la vida que entran dentro de lo que engloba nuestra energía sexual. Ahora si, luego de esta breve intro, les dejo con Gabriel Nieto:

“La Alquimia Sexual es una disciplina considerada medicina interna, ya que busca despertar procesos curativos o sustancias que transforman las energías internas. Esto se logra a través de la ejercitación de la atención, la postura y la sensación (los ‘tres vehículos’ de los ‘tres tesoros’).

El desarrollo de estas prácticas requiere un diagnóstico y un cuidado terapéutico, ya que es muy difícil la consciencia objetiva del propio organismo y puede ser contraproducente si se tiene una enfermedad grave.

Es una herramienta de investigación que puede producir notables efectos terapéuticos y tiene el potencial de capacitar a una persona para ir más profundo en la práctica espiritual o en el Lao Chi-Kun.

  1. Desarrollo del trabajo de conexión con la energía sexual y de la práctica sexual quieta o en frío.
  2. Desarrollo de la práctica sexual en frío con compañero.
  3. Desarrollo de las diferentes prácticas en contacto no íntimo.

 

  1. Desarrollo del trabajo de conexión con la energía sexual y de la práctica sexual en frío.

La energía sexual está directamente vinculada al fundamento principal del taoísmo que es el desarrollo de las potencias que el tao dejó sembradas en nosotros. La energía sexual es el combustible de todo el cuerpo; cuando se acaba en cualquier organismo vivo, rápidamente viene la muerte; por eso en el taoísmo el cultivo de la sexualidad era un tema considerado fundamental.

Nuestra mente fragmentaria busca desarrollar ideas y prejuicios en relación con la sexualidad, resultando en un deporte inútil; quien no tome sus propios prejuicios como maestro no puede pensar ni siquiera en empezar con esta práctica.

Como lo primero es descubrir nuestra naturaleza, y la herramienta que usamos más a menudo es una herramienta no natural, debemos limpiar la mente de conceptos fijos e ideas cristalizadas que pretenden apoderarse de algo que no se puede poseer.

Según el taoísmo, cuando una persona descubre su naturaleza se torna cambiante y puede observar este cambio, por lo tanto los tres lugares clásicos de desarrollo de la práctica son orientativos, no absolutos. Una persona puede encontrarse en lo que llamamos a) un período

de monje, b) un período de pareja, c) un período bohemio. Decir que una persona es una de las tres opciones resulta, desde nuestra perspectiva, algo ridículo, ya que una persona siempre nacerá monje, difícilmente tenga sexualidad con una sola persona en su vida y normalmente pasará un tiempo profundizando con una persona.

El trabajo de la sexualidad taoísta es diferente según se esté pasando un período de monje, de bohemio o de pareja. También cambia si se trata de hombre o mujer en estas tres condiciones. Ninguna de las tres condiciones es superior o inferior ya que un monje puede tener obsesiones sexuales constantes, mientras que un bohemio puede trascender la lujuria y tener un desarrollo trascendental de la sexualidad.

Descubrir en que período se encuentra uno no requiere de ninguna técnica, simplemente de una sinceridad inquebrantable. Como nuestra mente es exitista casi siempre pretendemos estar en el lugar que deberíamos estar y no en la realidad, esto en cuanto a la sexualidad resulta poco menos que infantil.

El primer trabajo de sexualidad taoísta no es un trabajo de sexualidad en absoluto; debemos buscar día tras día, sin apuros, qué es lo que está queriendo nuestro cuerpo y la totalidad de nuestro ser con respecto a la sexualidad; sin una guía adecuada esta búsqueda resulta inútil.

Una vez descubierto el período que estamos transitando, se buscarán las herramientas para sentir cómo funciona la energía sexual en el cuerpo y cómo hacerla circular sin trabas. La energía sexual quieta fue desde siempre el tema más importante para el taoísmo. Ahora, ésta sexualidad quieta taoísta no es aquella que en occidente se pretende enseñar, siendo que se difunde una sexualidad centrada en la relaci

ón sexual, tal y como la entiende occidente.

Un monje que desea sexuar con una persona real (es decir, con una persona que pueda tener contacto) tiene un trabajo muy diferente que una persona que esta atravesando un período bohemio, en el que su cuerpo y su energía le piden no sexuar.

La sexualidad desde la perspectiva taoísta no es la sexualidad tal como la entiende occidente. Un hombre puede tener una erección y hasta un orgasmo de solo pensar en la mujer deseada, lo cual quiere decir que hay una sexualidad energética, sin cuerpo, que occidente ni siquiera se preocupa de estudiar y analizar porque, al igual que Creso, solo se interesa por lo que se pesa, se mide y se toca.

Desde una perspectiva taoísta, sin ninguna duda, la sexualidad que proponía Jesucristo era lo que en el taoísmo se llama sexualidad avanzada, donde ya no importan ni lo que se pesa, se mide, se toca, ni las finalidades individuales, por eso decimos que la sexualidad en sí misma es una vía de ‘iluminación’.

La práctica sexual en frío pretende capacitar a la persona para interactuar con su propia energía sexual, sin excitación, y con la de otro, sin exitación, con y sin contacto físico, con y sin contacto íntimo; de ahí que muchas pinturas orientales taoístas reflejan a una persona en una relación sexual, casi sin prestarle atención, y muy tranquilo, para nada eufórico, en lo que sí pone énfasis la educación sexual occidental.

  1. Desarrollo de la práctica sexual en frío con compañero.

El compañero, el otro, existe si uno se define como uno. Todo proceso de meditación real destruye esta barrera irreal; es muy fácil decir intelectualmente ‘no existe el yo ni el otro’, pero muy difícil tener la experiencia física concreta de ese hecho. La práctica sexual fría, sin contacto íntimo o con otra persona, nos da la posibilidad de descubrir la realidad absoluta de que ‘el otro’ y ‘el yo’ no existen.

Si una persona después de esta experiencia quisiera investigar otras cosas todavía más profundas, requiere de condiciones especiales que implicarían dejar de vivir en la falacia del ‘yo’, lo cual psicológicamente tiene sus riesgos.

  1. Desarrollo de las diferentes prácticas en contacto no íntimo.

Por ‘contacto no íntimo’ nos referimos a todo contacto que no busca despertar el deseo sexual, no satifascerlo ya, porque desde la perspectiva taoísta nosotros no sabemos satisfacer un deseo sexual; por eso constantemente tenemos deseo: es decir, si una persona satisface su deseo sexual, no tiene ningún otro deseo y este sistema no tiene razón de existir.

Por eso la revolución que propone la sexualidad taoísta es la de practicar y desarrollar la satisfacción de un deseo profundo tanto del cuerpo como del alma en un trabajo en contacto con otros, donde esta barrera queda traspasada y donde el ‘otro’ no es un medio para que el ‘yo’ supuestamente consiga ciertos beneficios.

La práctica en contacto sin deseo puede curar patologías colectivas, equilibrar energías muy diferentes y armonizar conflictos que normalmente están generados por tensiones inconscientes físicas y sexuales. Hay trabajos donde existe contacto y trabajos donde no, trabajos de a tres personas, seis, nueve, doce, veinticuatro, treinta y seis; y, como es la práctica más femenina de la alquimia taoísta, no hay indicaciones técnicas tan específicas, sino más bien prácticas sensitivas y propuestas casi poéticas que buscan despertar nuestra capacidad innata de adquirir conocimiento por una vía no racional.

Por eso consideramos que cualquier esquematización de este conocimiento implica una falta grave; basta decir aquí que lo que buscan los diferentes rituales colectivos taoístas son diversas experiencias que nos lleven a potenciar cierto desarrollo interno al experimentar con extremo realismo ciertas comprensiones místicas de las que hoy se habla mucho, se experimenta poco y mucho menos se vive de acuerdo a ellas.

A modo de mención, comento que en las culturas tribales taoístas algunos de estos rituales buscaban sanar a una persona, un árbol, o una región; otros traer lluvia o impedirla; otros rituales eran para que una persona entrara en trance y escribiera sobre el futuro de esa comunidad. Muchas de las cosas que nosotros creemos que fueron genialidades individuales del taoísmo (una sociedad obstinadamente enferma del individualismo no concibe que otra sociedad creara las cosas colectivamente) son en realidad frutos de experiencias colectivas. Por ejemplo el conocimiento de la acupuntura o el tai-chi-chuan no son, como creería occidente, genialidades individuales aisladas, sino conocimientos elaborados y practicados colectivamente; de ahí que enseñar taoísmo y su sexualidad a personas que defienden tanto su individualidad, su sexualidad y su vida, requiere de otras herramientas que los mismos taoístas desarrollaron teniendo compasión por esas personas.

Esas herramientas son: descubrir la propia energía sexual, aprender a aprender y borrar la falacia para siempre.”

AUTOR: GABRIEL NIETO

Director Regente de la Escuela Taoista de la Union Completa.
Dedicado a profundizar y transmitir los principios fundamentales de la cultura taoísta, especialmente dedicado a la correcta comprensión de estos principios y a su aplicación en la vida actual. Es profesor de prácticas taoistas como el Lao Chi-Kun, Alquimia interna, desarrollando también las artes internas Yi-Quan y Pa-Kua-Chang. Imparte sus enseñanzas en Argentina, Brasil, Portugal, Francia y España.
Fue asistente del doctor LI-FU-QUAN (profesor de herboristería en el Hospital Central de Beijin) con quién estudió medicina china, masajes, acupuntura y herboristería. Se formó como profesor en la Asociación de Medicina China de Río de Janeiro y en la Asociación Taoista de Brasil como instructor de ejercicios terapéuticos y prácticas para la salud. En 2002 también comienza estudios profundos con Heiko Rosche y el gran maestro Cai-wen-yu, quienes lo instruyen en lao-chi-kung, Yi-quan y Pa-kua-chang en entrenamientos clásicos y muy intensivos. Actualmente es Vice-Presidente Internacional de la Asociación Cai-Wen-Yu en los Paises Latino Americanos. Es invitado en 2011 al congreso internacional de taoismo organizado por Livia Khorn y apoyado por numerosos Templos taoistas de China; en 2011 da una disertación sobre practicas taoistas en Nan-yue,China y es reconocido como monje del linaje de Lung-Men por el maestro Chang-liu de ese linaje.

WEB: www.escuelataoistadelsur.com